Hay momentos en la vida que dividen la historia en un antes y un después. Para Pablo Giesenow, en enero de 2015 ese momento llegó de manera abrupta, inesperada y definitiva. Un accidente vial, del cual salió milagrosamente con vida, amputó sus piernas y cambió su cuerpo y su realidad inmediata, pero no su naturaleza. Y, sobre todo, no cambió su forma de mirar la vida. Al contrario: la potenció.

Lo que siguió no fue una simple recuperación. Fue una reconstrucción total. Física, mental y emocional. Un proceso largo, exigente y profundamente íntimo, en el que Pablo eligió no quedarse en la pérdida, sino avanzar. Paso a paso. Día a día.

Al poco tiempo volvió a dar sus primeros pasos. Luego a caminar. Y finalmente a correr. Hoy juega al tenis, practica natación y anda en bicicleta. Es runner y es invitado a participar en las principales carreras de calle en Argentina. Subió al Cerro Aconcagua (Mendoza), al Champaquí (Córdoba) y al Valle de las Lágrimas (Mendoza).  Actualmente se está preparando para correr junto con otros deportistas en las Islas Malvinas, lo que constituirá un verdadero hito para el deporte en nuestro país. Mucho más de lo que muchos consideran posible.

Desde entonces, el movimiento se volvió mucho más que una práctica deportiva: se transformó en una decisión cotidiana. No como un gesto heroico, sino como un acto coherente con una forma de vivir. El deporte no apareció como una revancha, sino como un espacio de libertad, enfoque y crecimiento personal.

Pablo es un deportista nato. No por los desafíos que supera, sino por la manera en que los encara. Con disciplina, esfuerzo, trabajo duro y constancia, y con una mentalidad que entiende que el verdadero progreso no es inmediato ni lineal. Cada entrenamiento es una oportunidad para mejorar; cada objetivo alcanzado abre uno nuevo; y cada límite es apenas un punto de partida.

Su historia inspira porque no romantiza la dificultad. Pablo no niega lo que pasó, pero tampoco queda definido por ello. Su verdadera fuerza está en haber transformado una experiencia límite en aprendizaje y en propósito. En demostrar que la superación no es un evento extraordinario, sino una elección diaria.

En V1 compartimos profundamente ese espíritu. Creemos en el trabajo, el esfuerzo, el compromiso y la dedicación. Entendemos el deporte no como un fin, sino como un medio para superarnos todos los días: ser mejores deportistas, mejores personas, mejores padres, hermanos e hijos. Nos une una misma forma de pensar: la de quienes saben que avanzar nunca es fácil, pero siempre es posible.

V1 — DON'T QUIT.

 

Seguir en movimiento

La historia de Pablo no quedó detenida en un hecho. Se sigue escribiendo todos los días. En su forma de entrenar, de adaptarse, de volver a intentarlo. Ese mismo espíritu es el que impulsa a V1: crear herramientas que acompañen el movimiento real, el que cuesta, el que incomoda, el que exige constancia.

Ese recorrido también quedó plasmado en su libro Corré tus límites, donde Pablo comparte no solo lo que vivió, sino lo que aprendió: que los límites más difíciles no siempre están en el cuerpo, sino en la mente.

El libro Corré tus limites ya se encuentra disponible en la tienda online de V1.

Como parte de esta iniciativa, la ganancia generada por la venta del libro (descontados los gastos operativos) será destinada a Sembrando Oportunidades, que busca brindar herramientas a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, para que puedan desarrollarse integralmente, descubriendo y potenciando sus habilidades, una vez cubiertas sus necesidades básicas.

Para seguir conociendo su historia